Posteado por: Juan Manuel García | 25 enero, 2010

Locura y muerte de algunos filósofos antiguos

 

Hace algunos años se publicó un interesante libro que sintetiza algunas anécdotas de la vida de varios filósofos griegos, titulado “Tan locos como sabios. Vivir como filósofos” de Roger-Pol Droit y Jean Philippe de Tonnac (Fondo de Cultura Económica de Argentina, 2004; siendo la primera edición en francés del 2002). Aunque paso casi desapercibido por las librerías, el libro es muy interesante, ya que retoma una línea de reflexión sobre la filosofía a partir de la vida de los propios filósofos. Incluso, los mismos autores apoyan esta idea al presentar a los filósofos de la antigüedad como buscadores de la sabiduría, personas para quienes la filosofía no implicaba solamente un conjunto de ideas, sino una forma vivir. Incluso, al inicio citan la frase de Séneca “La filosofía enseña a hacer, no a decir”. 

 Aunque muchas de las anécdotas son de verosimilitud discutible de acuerdo a los estudios académicos, sobre todo porque muchas de ellas se basan en la obra de Diógenes Laercio (doxógrafo cuya monumental “Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres” ha sido muy critica como fuente válida de hechos reales de la vida de personajes de la antigüedad), las mismas ilustran muchas veces la visión que se tenía de un filósofo en esas épocas como alguien que hacía coherente su vida con sus ideas por más difícil, extremo o extraño que esto pudiera resultar. 

Heráclito de Efeso

Heráclito de Efeso

En todo caso, dentro de este grupo de anécdotas vale la pena comentar las que tratan de las peculiares formas de morir de algunos filosofos griegos y latinos, ya que éstas se explican muchas veces por sus propias ideas. Entre ellas destaca la muerte escatológica de Heráclito de Éfeso, quien, afectado por la hidropesía (retención de líquido en los tejidos), decide ofrecer su cuerpo al fuego del cielo, a fin de atrapar el agua y de llevar a su alma el beneficio de sus rayos, ya que creía que el alma de cada humano es una emanación de un fuego perenne. Para ello, ordena a sus sirvientes que lo cubran de bosta (excremento de ganado) hasta que sólo se le vean los ojos, y se tiende a “secarse” al Sol. Obviamente muere abrasado por el calor.

Empédocles arrojándose al Etna

Asimismo, es muy curiosa la muerte de Empédocles de Agrigento, quien calzado con sus sandalias de bronce que había llevado durante mucho tiempo por ser imposibles de gastar o de romper, se adentra en el volcan Etna decidido a colocarse en punto preciso para, de un salto, caer dentro del fuego con el fin de acercarse a lo esencial, a la fusión definitiva con el infinito. Algunos días más tarde, sus discípulos encuentran una de las sandalias del maestro. Esta anécdota también la relata Marcel Schwob en su libro “VidasImaginarias”, una de las influencias más notables en la forma de escribir relatos de Borges, como los de Ficciones y de su “Historia Universal de la Infamia”, añadiendo el elemento de que Empedócles se creía un ser divino y, por lo tanto, “hijo del Fuego”, pues éste era considerado el elemento primordial. Creía que el fuego, no podía hacerle daño, y adentrase en él solo era reencontrarse con su verdadera naturaleza de Dios. 

Por otro lado, está el caso de Epícteto, el filósofo estoico, cuyo ideal fue ser libre respecto a todo aquello que no dependía de él y que consideraba que el mal solía ser sólo una ilusión y por tanto, no debía ser motivo de sufrimiento. Su amo – Epícteto era un esclavo – decide poner a prueba a este filósofo, tomándolo con ambas manos de un pie y torciéndole la pierna. Epícteto no se queja y, al preguntarle su amo si siente algo, le dice que sólo siente que le va a romper la pierna, Su amo insiste y acaba rompiéndola pero el filósofo no muestra signos de sufrir - se ha liberado del sufrimiento – aunque este hecho le traiga una renguera hasta el fin de sus días.

Hipatia

Hipatia

 Asimismo, entre las anécdotas se narra también la muertede Hipatía en Alejandría, la filósofa neoplatónica griega y matemática ilustre (la primera cuya existencia es documentada), una de las mujeres más famosas del siglo V, acusada por el Obispo de despreciar a Cristo y ser cómplice de la muerte de cristianos realizada por el poder imperial (representado en Egipto por el prefecto Orestes, ex alumno de la filósofa). Hipatía es apedreada por los cristianos en una calle cerca de su casa y, en la huída, se refugia en una iglesia donde los monjes terminan de matarla.

 Por último, Séneca, el gran filósofo romano, ya viejo, es invitado por su antes discípulo Nerón a quitarse la vida, y decide hacerlo junto con su esposa Pompeya. Para ello pide que se les corte las venas de los brazos, pero su sangre no fluye lo suficiente, por lo que decide cortarse también las venas de los codos y de las corvas, y luego, que se le corte y hiera un poco en todas partes, y se lo coloque en un baño muy caliente para aumentara la salida de sangre. Finalmente, ordena que se lo lleven hasta una estufa, donde el vapor lo asfixia.

Hay en este libro otras muchas historias muy interesantes, incluyendo varias de Tales de Mileto, de acuerdo a muchos el padre de la filosofía griega y uno de los matemáticos más importantes de la antigüedad (y que, por cierto, no murió al caer a un foso al estar distraído observando las estrellas, como se comenta en algunos textos, así como de Diógenes de Sinope, apodado “el perro”, el más importante filósofo de la escuela cínica (aquel que cuando lo visita Alejandro Magno y se coloca delante le pregunta de qué modo podía servirle, le responde que sólo quisiera que se aparte para no quitarle la luz del Sol)

El caso de Diógenes es particularmente interesante pues su ideal de vida era apegarse a los hábitos de la naturaleza lo más posible y rechazar los convencionalismos de la civilización. Por esta razón, reivindica las costumbres de los animales como el perro (de ahí el nombre de esta escuela y el apodo de Diógenes que había hecho de la desvergüenza uno de sus distintivos)

 Otra anécdota de las más interesantes es la de Crates, el discípulo de Diógenes, que llegó a superar a su maestro al vivir literalmente como un perro, y del cual se enamoró la bella Hiparquía, aceptando llevar esa vida con él (entre otras cosas viviendo casi desnudos, dependiendo de la mendicidad, y haciendo el amor en cualquier lugar de la Polis)

 En todo caso, este tipo de libros son una lectura muy recomendable para asombrarse de algunas perspectivas de la vida muy distintas de las actuales, encarnadas por filósofos cuyos nombres e incluso ideas pueden resultarnos familiares, pero que podemos entender un poco mejor por los hechos de la sus vidas – ya sean estos reales o “imaginados” en algunos de sus extremos – y no sólo mediante los manuales de filosofía antigua. 

 

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Responses

  1. Te felicito, Juan Manuel, por éste interesante artículo. Se dice que los grandes filósofos y personalidades siempre están en límite de lo ideal y lo real pudiendo llegar un momento en que no diferencian uno del otro.

  2. Ese libro de Giovanni Papini, llamado el “Crepúsculo de los Filósofos” es un descubrimiento que se hace a veces buscando libros, y que analiza la situación vital y su relación con obra de los principales filósofos modernos.

    Por otro lado, entre los casos de grandes pensadores que murieron en circunstancias extrañas o que sufrían alguna patología destacan varios matemáticos y lógicos como Kurt Godel, según algunos el mayor lógico que ha existido y que probara el teorema de incompletitud de las matemáticas, el cual murió de inanición pues pensaba que había una conspiración para matarlo y solo comía lo que su esposa le da daba, pero esta se enfermó y no pudo atenderlo…

  3. Si pues, ese no es un tema sencillo, y en todo caso lo relevante son las ideas.. aunque algunos desvalorizan la obra filosófica de Heidegger por su posición pro-nazi, la de Foucault por su sadomasoquismo, o la de Wittgenstein por su homosexualidad. Lo mismo podría pasar con la de Comte por su megalomanía (Giovanni Papini cuenta que se tiró al río Sena sin saber nadar pensando que no podia ahogarse, aunq otros dicen que fue un intento de sucidio)..

  4. Amigo,
    haz tb un resumen de todos los genios q murieron en circunstancias sospechosas, o se volvieron locos en la cúspide de su carrera.
    =)

  5. El punto de intersección entre la vida personal y la obra es un tópico de difícil abordaje. Como Popper diferenciaba entre la Lógica del Conocimiento vs. la Psicología del Conocimiento, cuánto la vida personal sustenta o desvaloriza la obra. Por otro lado, la tan tentadora interpretación de la obra, desde un análisis psicológico (psicopatología, etc…).

    Iré a buscar el libro, gracias por el dato


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