Posteado por: Raúl García Carpio | 3 enero, 2011

Sobre el Origen y la Crisis de la Idea de Progreso (II)

En este segundo post referido al tema que nos ocupa repasaremos las principales críticas intelectuales a la idea de progreso.

Críticas Filosóficas a la Concepción Moderna de Progreso

Uno de los pensadores más importantes que han hecho una dura crítica a las concepciones deterministas sobre el progreso es Karl Popper (1973, 1995). En varias de sus obras y dentro de su defensa de la sociedad abierta y plural que ha conseguido Occidente, analiza como los sistemas “historicistas“ tales como el Hegeliano y el Marxista, traen serios peligros para la libertad humana. Las generalizaciones enunciadas en forma de leyes en el ámbito de la historia social son lógicamente insostenibles, y sólo pueden ser válidas si están circunscritas a períodos específicos.

Por su parte el movimiento Postmoderno, se centra en la relación que “metarelatos “ como los de legitimación de la ciencia y el progreso tienen en el papel que le asigna el hombre la modernidad. Pensadores como Jean Francois Lyotard (1990), al analizar la pragmática de la investigación científica contemporánea, ven en ésta un afán de buscar nuevas argumentaciones como salidas a la ” crisis del determinismo “. Para él, en la hipótesis deterministas, la legitimación del saber reposa sobre la concepción de que el sistema en el cual entran los insumos (inputs) obedece a una trayectoria regular y continua en la que lo obtenido (output) puede tomarse como medida de la eficiencia de los medios para alcanzar el conocimiento. Para él, el saber postmoderno no guarda esta “ performatividad “ (análisis sobre la base de la Performance), sino que este requisito, esencial para hablar del progreso científico no se cumple en muchos aspectos del saber moderno. Menciona por ejemplo el caso de la Mecánica Cuántica, que para él indicaría que ya “no es verdadero que la disminución de la incertidumbre, es decir la ausencia del control humano, disminuya a medida que aumenta la precisión: también aumenta“. Por otro lado también se pone en duda la legitimación de la ciencia como lenguaje denotativo formal que asigna valores de verdad, y no como una estructura ligada a los juegos del lenguaje. La lengua científica no cumpliría con los requisitos que le pide la lógica para la sintaxis de un sistema formal, tales como la consistencia (una axiomática no consistente con la negación podría derivar proposiciones y a la vez sus contrarias), la completitud (es decir el sistema no debe perder consistencia con nuevos axiomas) y la decidibilidad (debe existir un procedimiento que permita saber si una proposición pertenece o no al sistema). Para él, el resultado de Gödel sobre la incompletitud del sistema aritmético indica que la ciencia postmoderna se ha reconocido limitada y la fe moderna en el progreso infinito del conocimiento no es una certeza racionalmente sostenible. La mayoría de las ciencias deberían su estatuto a la existencia de un lenguaje cuyas reglas de funcionamiento no pueden ser demostradas, sino que son objeto de un consenso entre los expertos. La argumentación exigible para la aceptación de un enunciado científico está, pues, subordinada a la primera aceptación de las reglas que fijan los medios de la argumentación. En este contexto Lyotard admite, siguiendo a Kuhn dos tipos de “progreso“ en el saber, uno correspondiente a una nueva jugada (argumentación) en el marco de las reglas establecidas y otro a la investigación de nuevas reglas y por lo tanto un cambio de juego. El primer tipo es por su naturaleza limitado y el segundo puede no ser viable (como la búsqueda entre los lógico – matemáticos de nuevas axiomáticas)

Críticas referidas a cambios en la situación histórica actual

Hay un cuestionamiento mucho más pragmático a la idea del progreso humano, referida más bien a las posibilidades de seguir con el mismo patrón de acumulación y crecimiento a expensas del medio ambiente propio de la economía moderna. La concepción Baconiana del conocimiento como poder sobre la naturaleza parece cuestionada por hechos a los que Taichi Sakaiya (1994) llama “factores disgregadores“ que darían origen a una nueva civilización, la Techné (técnica) debe ser una herramienta para adaptarse a las restricciones impuestas por las circunstancias y no tanto una forma de dominio. En palabras de Sakaiya : “El afán de ampliar, expandir y acelerar la producción – el impulso principal del progreso tecnológico desde la revolución industrial – comenzó a detenerse en la década de los ochenta. En cambio los adelantos tecnológicos recientes de mayor impacto han sido los que producen diversificación de funciones, mayor difusión de la inteligencia y un uso más eficiente de los recursos“. Otro factor está asociado al suministro de recursos, que abarca variables como el medio ambiente, el clima y los rasgos naturales de los paisajes. Es aquí donde con la “crisis ecológica“, la amenaza a la capa de ozono y el “efecto invernadero “ creados por el uso de productos químicos específicos para fin más bien superfluos, ha surgido la conciencia de que el mundo es “finito“ y “ limitado “, y que nuestro hábitat puede ser destruido. Ello nos obliga a actuar en una forma responsable y revisar los presupuestos filosóficos y cosmológicos en que se ha estado basando el patrón de acumulación mundial. Por otra parte, la constatación de que el progreso material, que se creía alcanzaría a todos los seres humanos, no ha llegado a bastas zonas del mundo como en África en la que se da paralelamente una explosión demográfica y una grave escasez de alimentos, ha generado cierto escepticismo acerca de la viabilidad de muchos de estos países en el largo plazo.

Referencias

Hamilton, Gary (1994) “Civilizations and The Organization of the Economy” . En: Neil J. Smelser and Richard Swedberg ( editores) The Handbook of Economic Sociology. Princeton University Press , Princeton N.J. Russel Sage Foundation New York.

Lyotard, Jean – Francois (1990) “La condición Postmoderna. Informe sobre el saber”. 3era edición.Madrid : Cátedra- Teorema

Miles, Ian y John Irvine (1979) “The Poverty of Progress. Changing Ways of Life in Industrial Societes”. Great Britain: Pergamon Press

Nisbet, Robert (1980) “Historia de la Idea de Progreso“ Barcelona : Editorial Gedisa.

Popper, Karl

(1973) “La miseria del Historicismo” Madrid : Alianza Editorial

(1995) “La Responsabilidad de vivir “. Escritos sobre política, historia y conocimiento .Barcelona : Ediciones Paidos- Ibérica

Riechmann, Jorge y Francisco Fernandez Buey (1995) “Redes que dan Libertad, Introducción a los nuevos movimientos sociales”. Barcelona: Ediciones Paidos

Sakaiya, Taichi (1994) “Historia del futuro : La sociedad del conocimiento“ Santiago de Chile : Editorial Andrés Bello

Schaeffer, Francis A. (1969) “Huyendo de la Razón” . Ediciones Evangélicas Europeas. Barcelona

Touraine, Alain (1995) “Crítica de la Modernidad“ Buenos Aires : Fondo de Cultura Económica


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